La vida es un cuento por escribir......
Dan ganas de hacer como las avestruces, esconder la cabeza bajo tierra solo por no asomarse a la actualidad y descubrir que vivimos tiempos temblones.....Y es que las noticias nos traen, una tras otra, todo tipo de cuestiones a cual mas gris tirando a negra.
Si ya no ves los telediarios no creas que escapas de la realidad, seguro que tienes tratos con algún banco,tratos de esos que te tienen bien amarrado por donde mas te duele; Si tienes la suerte de estar libre de estos vínculos, lo mas posible es que, como todo ser humano vivo, consumas alimentos y tengas que pasar por el super de la esquina, para ver estupefacto que lo que ayer pagabas a tres hoy cuesta cinco.Ya estamos todos alterados, adios vacaciones,cuidadín con las rebajas y jamoncito el justo.
Pero que especímenes tan estúpidos que somos, como si eso fuera lo transcendente; me preocupa la crisis,si, pero por el paro que pueda generar, las familias sin recursos y endeudadas y la estabilidad del país; pero quizás esta crisis tenga su lado bueno y ese sea descubrir que nos hemos transformado en un país de nuevos ricos, consumidores sin recato, sin límite en las tarjetas de crédito,caprichosos y manirrotos; la generación del "quiero mas" y los hijos mañosos, blandengues y gastadores.
Nos hemos generado necesidades ficticias, caprichos y fruslerias de las que ahora no sabemos prescindir y que nos salen muy pero que muy caras cuando llegan las vacas flacas;no recordamos que somos lo que somos por el esfuerzo de nuestros padres y abuelos que luchando, emigrando y privándose de mucho, lograron darnos una vida mejor en la que nos hemos instalado a todo tren.
Si la crisis puede tener utilidad es la de hacernos frenar en esta carrera loca y sin meta, dar paso a la reflexión, a la contención, a ahorrar recursos energéticos, a no tirar las cosas de una temporada a otra, a descubrir que la comida en casa sale mas barata, a fomentar diversiones que no cuestan dinero, a volver a las cosas sencillas y a apreciar lo que ya poseemos.
Por si todo esto no nos consuela,si aún nos queda un poco de conciencia, miraremos el mundo que nos rodea y se nos caerá la cara de vergüenza al descubrir como malviven sin tanta queja,sin autocompasión y con los restos que dejamos para ellos.