Hoy me has dado una mala noticia y quisiera volver a dormirme y que cuando despierte no haya pasado; como quien rebobina una cinta y vuelve a grabar encima. Pero la vida no es así, nos tenemos que levantar y luchar, o al menos aceptar. Sacudir ese primer aturdimiento y seguir caminando, tal vez por el mismo camino, o variándolo un poco, porque todo el que es posible cambiar el rumbo de vida miente, porque esta tortilla no se puede dar la vuelta, si acaso, revolverla un poco.