Dentro de los despojos informativos de los que nos alimentamos los chacales y coyotes, la crisis del PP local de Gijón me parece uno de los más alimenticios. La joven saeta rubia de la derecha, la inefable PiliPé, ha montado un comité electoral a su medida, como quien se hace trampas al solitario. Todos los déspotas se quieren eternizar en la poltrona, aunque para ello tengan que comportarse como quien estaría mejor en el diván (del psicoanalista). Tanta prisa tiene la senatorial dama de hojalata,(aprendió de las deamas de hierro, pero mla y poco) que no ha reparado en que uno de sus nuevos pretorianos es un "profesional" (por ahora no diremos más) que ha pasado por algunos problemas judiciales a causa de denuncias por actuaciones "poco regulares" en su trabajo, un trabajo muy sensible.
Seguiremos informando.